¿Lentillas Para Niños Con Ojo Vago?

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Al pensar en lentillas o lentes de contacto no solemos pensar en ellas como tratamiento o herramienta utilizada para la ambliopía y aún menos para niños. No obstante, hay estudios que afirman que el uso de lentillas en niños para tratar la anisometropía, es eficaz.

En el siguiente artículo, nos gustaría averiguar sobre el uso de las lentillas en niños, entender qué es la anisometropía y por qué se indica que las lentillas pueden ser recomendables para niños con ambliopía anisometrópica

Recordando que es la ambliopía…

La ambliopía u ojo vago, es un trastorno en el sistema visual que afecta entre el 1% y el 5% de la población, donde la agudeza visual es deficiente sin una causa de anomalía estructural aparente en el ojo. El cerebro deja de procesar la información visual que proviene de uno de los dos ojos.

¿Cómo se produce la ambliopía?  ¿Qué es lo que causa el ojo vago?

La forma más común en que el ojo vago puede desencadenarse es debido a: un estrabismo, lo que significa que la posición de los ojos esté desequilibrada, ya que estos pueden cruzarse hacia adentro o hacia afuera; cataratas o bien, por una diferencia refractaria entre ambos ojos (o anisometropía).

La ambliopía se desarrolla durante la infancia, por ese motivo es importante poder detectarla lo antes posible y poder tratarla mientras las vías visuales se están desarrollando, para tener el mayor éxito posible en su recuperación. 

Ésta aparece a medida que el cerebro está (mal)aprendiendo a ignorar la entrada visual de uno de los ojos, por lo que es necesario tratar la ambliopía entrenando al cerebro a procesar la información visual que le está proporcionando también ese ojo vago. 

Para ello, el primer paso es acudir a un oftalmólogo o un optometrista para que pueda realizar una primera valoración y pueda prescribir la corrección necesaria para la visión.

¿Qué es la anisometropía? 

¿Cómo puede ver mi hijo dos imágenes tan distintas en tamaño?

Según un estudio clínico publicado en Nature, la anisometropía de más de una dioptría durante el periodo crítico puede causar ambliopía

La anisometropía se refiere a la diferencia de dioptrías entre los dos ojos, lo que se traducen en un tamaño muy distinto en cada una de los dos imágenes que recibe el cerebro de cada ojo (se conoce con el nombre de aniseiconía), cuando se gradúan las gafas. 

Al utilizar las gafas, esta diferencia de tamaño entre las dos imágenes imposibilita la fusión perfecta entre las dos imágenes, lo que desencadena pérdida en la visión binocularidad y generalmente, ambliopía.

Con las lentillas o lentes de contacto no sucede lo mismo, no ocurren estas diferencias de aumento entre imágenes ya que se eliminan las diferencias de aumento aniseicónico entre ambos ojos.

 Además, hay personas que no pueden soportar la corrección completa con gafas debido a esta aniseiconía, por lo que es necesario disminuir la diferencia de dioptrías entre ojos, ofreciéndole de esta forma, una corrección insuficiente

Lentillas como tratamiento para la ambliopía (ojo vago)

¿Por qué las lentillas pueden ser buenas tratar el ojo vago?

Además de que las lentes de contacto permiten una mejor adaptación, en cuanto a estética y comodidad, pueden ser una herramienta importante a tener en cuenta para tratar la ambliopía.

Según un estudio publicado en el IOVS (Investigate Ophthalmology and Visual Science) puede existir una mejora adicional en la agudeza visual en ambliopes con anisometropía con la utilización de lentillas, después de haber tratado con gafas y parche y no haber mejorado más su agudeza visual mediante dicho tratamiento.

Al utilizar una lentilla en el ojo ambliope, ese ojo lleva la prescripción que le pertenece, ya que se puede incluir la diferencia en dioptrías entre ambos ojos sin tener un tamaño distinto en las dos imágenes como sucede con las gafas.

Eso hace que la binocularidad (la visión haciendo trabajar a los dos ojos en conjunto) mejore, ya que el cerebro puede mejor asimilar las dos imágenes que está recibiendo de cada ojo.

Al llevar gafas, el campo de visión se reduce a la montura de la gafa pero al poner las lentes, hay una mejor visión periférica ya que el campo visual aumenta considerablemente. Además, al utilizar lentillas éstas se quedan en el centro del ojo lo que permite que el enfoque siempre sea el correcto y evitamos mirar por encima de la montura de la gafa.

Lentillas para niños

¿Puede mi hijo llevar lentillas?

Aunque pueda parecernos complicado que un niño pueda desenvolverse con unas lentillas siendo tan pequeño, nos sorprenderá lo rápido y fácil que puede hacer de esta rutina, algo responsable y cuidadoso.

Es importante que tanto los padres como el niño estén motivados, estén supervisados por un optometrista especializado y sobretodo, predispuestos ya que necesitaremos tener mucha paciencia en algunas ocasiones.

En cuanto sea posible, es recomendable por los especialistas que sea el propio niño el que aprenda a ponerse y quitarse las lentillas él solo además de conocer todo su cuidado, para que así pueda desenvolverse en cualquier situación sin problemas y sin necesidad de depender de nosotros en el caso de que no estemos con él, por ejemplo en el colegio.

Además de ser un gran aliciente para hacerle partícipe de una tarea con la cual ha de ser muy respetuoso y cuidadoso.  

¿Qué debemos tener en cuenta para utilizar correctamente las lentes de contacto?

Es muy importante tener una buena rutina para el cuidado de las lentes de contacto

Empezando lavando muy bien las manos con jabón y secándolas con una toalla que no tenga pelusa para que no pueda dejar ningún resto en nuestros dedos.

Posteriormente, nos quitamos una lentilla a la vez siguiendo siempre el mismo orden para no confundirnos y la limpiamos cuidadosamente con la solución limpiadora, para luego introducirla en su estuche relleno de líquido, éste no podemos mezclarlo con el que está en el estuche del día anterior, es preciso renovarlo cada día.

A su vez, el estuche donde se guardan las lentillas, es recomendable lavarlo una vez por semana y renovarlo cada 3 meses.  

No debemos utilizar nunca agua para lavar las lentillas ni debemos dormir con ellas puestas.

Intolerancia a las lentillas

Hay personas que pueden ser intolerantes a las lentes de contacto ya que no son capaces de adaptarse a la lente.

Esto puede deberse a factores oculares (como anomalías en el párpado, ojos secos, blefaritis, etc), sistemáticos (personas que no se sienten motivadas o poca dispuestas) y ocupacionales (como factores ambientales tales como el agua, el viento o el humo). 

Para finalizar, no debemos olvidar en ningún momento que las revisiones regulares son de vital importancia para una buena salud visual y es preciso realizar una cita con nuestro optometrista de confianza para saber si nuestro hijo o nosotros mismos precisamos de lentes de contacto para tratar nuestra ambliopía u ojo vago.